Influencias: Ricardo Arjona – Letras con Historia

Descubrí a Arjona sin buscarlo, casi por accidente…
Mi tío Kike le regaló un cassette a mi mamá para su cumpleaños. Ella, trabajadora incansable, apenas sacaba tiempo para sentarse a escuchar música. Así que yo, sin pensarlo mucho, se lo ponía para que al menos lo oyera en el fondo mientras hacía sus cosas. Lo que no me esperaba era que yo terminara juquiao con ese cassette. Y eso que Arjona estaba bien lejos de lo que pensaba que me podía gustar.

Pero Arjona tiene esa manera de escupir verdades disfrazadas de contradicción.
No fue su voz ni el ritmo lo que me atrapó. Fue la letra. Las metáforas, las ironías, las imágenes que te hacen pensar y dudar a la vez. Uno se ríe y se queda callao en la misma línea. Eso me impactó. Y aunque no hubo una sola canción que marcara el momento, todo fue pasando poco a poco. Con el dinerito que me ganaba de chamaquito, iba a la tienda a comprar la música que yo seguía... y si veía algo de Arjona, lo compraba también. Cada vez salía más impresionado.

Yo hago hip hop. Trap. Calle.
Pero Arjona está en mí. Lo está cuando cuido lo que escribo.
Cuando me siento con una guitarra y dejo salir algo melódico como Parece Que Fue Ayer. Cuando juego con dobles sentidos. Cuando no quiero sonar inteligente, pero no puedo evitar escribir con peso. No hago lo que él hace, pero él me enseñó que las palabras bien puestas valen más que cualquier pista.

Nunca le he hecho un homenaje directo. Tal vez no lo haga.
Pero en cada línea que escribo con intención, en cada verso que reviso tres veces, él está ahí.
Porque en algún momento, sin esperarlo, su música me enseñó a mirar la letra con otros ojos.

Dejar un comentario