
Yo era un chamaquito. Un nene en Santa Clara, Ciales.
No recuerdo haber sentido un impacto inmediato… pero sí recuerdo que “Viernes 13” fue la primera canción de rap que me aprendí completa, palabra por palabra.
En ese tiempo todos éramos fanáticos de Jason, y de momento Vico trae a Jason a Puerto Rico con un storytelling brutal. Más aún para la época. Él no era solo un rapero, era un pionero, un tipo que estaba creando algo nuevo, no imitando lo que ya existía. Puede que alguien haya salido antes, puede que no. La verdad es que nadie sabe con certeza. Lo que sí es indiscutible es que Vico fue el primer rapero famoso en español, y al sol de hoy, sigue activo de una forma u otra.
Para mí, fue más una cuestión de cultura que una influencia directa en ese momento. Puerto Rico vivía el hip hop desde su raíz, y eso se sentía. El triángulo del Hip Hop en el Boogie Down Bronx —moreno, jamaiquino y boricua— estaba presente, y todos escuchaban lo mismo: I Will Survive, El Cantante, Is This Love. Pero Vico fue el primero en hacerlo en español, no una palabrita aquí y allá — no — él le dio forma al delivery, al estilo, al juego completo en nuestro idioma.
Recuerdo también el sonido de esos días. En mi casa sonaba Juan Gabriel, Franco De Vita. Mi abuelita lloró cuando Héctor Lavoe se tiró de un hotel en El Condado. La salsa estaba en su apogeo. Los power ballads de rock también. Vendían esos mix tapes por volúmenes y era otra época, otro sonido. Pero nadie estaba rapeando en español. Nadie como él.
Como artista, Vico no me cambió de inmediato — yo no estaba en modo artista todavía — pero probablemente, sin él, lo que hago hoy tal vez lo hubiera hecho en inglés. Y aunque no creo que él me haya “enseñado” directamente, sí puso la vara bien alta desde el principio. Y qué bueno que fue así. Porque cuando tú arrancas con Vico, tú entiendes que esto se trata de decir algo.
En mi música hoy, el que sea en español es parte de esa herencia. Y eso cambia todo. Las reglas de liricismo cambian, el ritmo cambia, la métrica se transforma. Es otro idioma, otra historia.
Menciones honoríficas
No puedo dejar de mencionar a Rubén DJ.
La verdad, al principio yo hasta pensaba que él era primero que Vico, porque lo escuché antes.
Rubén era más para chamaquitos — en casa me dejaban escucharlo sin problema. No puedo decir que me marcó musicalmente, pero sí fue con su cassette de las tablas de multiplicar que me las aprendí... rapeándolas con él. Y eso, mi gente, también cuenta.

Y El General, bueno... El General era otra cosa. Él hacía dancehall en español. No sé si fue el primero, pero sí fue el más emblemático. Su flow, su nombre, su estética... El hombre marcó una época. Y muchos empezaron a imitarlo.
Cuando los raperos en Puerto Rico, empezaron a montarse en pistas de dancehall, ahí nació lo que hoy llamamos reggaetón. Un subgénero que viene del hip hop, pero con su identidad cultural e histórica propia, autóctono de Puerto Rico.
Cierre
Hoy no conecto con Vico igual que antes.
Le tengo respeto, más por lo que representa que por lo que hace. Hoy día lo siento muy regañón, y no creo que sea la mejor forma de llevar el mensaje. Así que mejor... se le respeta por quien fue, y se le ignora en eso otro.
Pero sí le diría a la nueva generación, especialmente a los que están metidos en el género urbano:
escuchen a Vico, entiendan de dónde viene esto. No para copiarlo.
Sino para adoptar lo que vale la pena y llevarlo más lejos.
Eso es lo que toca.